Cómo El Contacto Con La Tierra Potencia Nuestro Bienestar: Grounding

Cómo el contacto con la Tierra potencia nuestro bienestar: Grounding

¿Alguna vez has notado esa sensación de alivio y placer al caminar descalzo en contacto con la tierra? Llegas a casa después de un día agotador y lo primero que quieres hacer es sacarte los zapatos. Cuando las personas estamos en contacto directo con la tierra (descalzos), su carga eléctrica se transmite a nuestro cuerpo. Esto es fuente de una inmediata sensación de bienestar. A esta conexión que mantenemos con la tierra se la denomina grounding (o earthing).

Múltiples investigaciones científicas descubrieron un factor de la naturaleza sorprendentemente positivo. El contacto con la tierra, caminar descalzos (sobre pasto, arena, tierra, piedras, agua) beneficia enormemente nuestra salud físico-mental, y potencia nuestro bienestar.

Contacto con la tierra hoy

grounding con la tierra

Partimos de la base de que el ser humano es electromagnético. Y que, para estar sano, necesita establecer una conductividad adecuada y equilibrada. Generaciones atrás, la gran mayoría de las personas caminaban y dormían en contacto directo con la tierra. Sin embargo, nuestro estilo de vida implica usar calzado aislante y dormir en construcciones que aíslan eléctricamente al cuerpo. Algunas personas se sienten mejor al caminar o dormir en la superficie de la tierra, por ejemplo de campamento. Pero la mayoría de la población acostumbra a permanecer aislada de la influencia eléctrica de la tierra.

Nuestro contacto con la tierra produce un incremento de la función del sistema nervioso parasimpático. Como consecuencia, se reducen:

  • los síntomas de ansiedad
  • la frecuencia cardíaca y respiratoria
  • la tensión arterial
  • la secreción de adrenalina y cortisol (“hormonas del estrés”)

En un estudio de 2015 publicado en ‘Psychological Reports: Mental & Physical Health’, Gaetan Chevalier anuncia que el contacto con la tierra se asocia con:

“mejorías en la calidad de sueño, reducción de dolores, regulación del cortisol, control del estrés, mejoras en la fluidez de la sangre y en la regulación de la glucosa”.

¿Cómo sucede esto? El cuerpo humano está cargado positivamente. Frente a altos niveles de carga positiva, las células tienden a atraerse entre sí y agruparse, generando tensión. Por otra parte, la Tierra está cargada negativamente. Cuando la piel toca el suelo, el cuerpo descarga la energía electroestática acumulada. Así, absorbe los iones cargados negativamente que están en el suelo, entrando en equilibrio.

¿Cómo practicar Grounding?

Hoy en día se encuentran a la venta elementos como alfombras eléctricas para quienes no pueden acceder fácilmente a la naturaleza. Sin embargo, la mejor manera de practicar grounding es un entorno natural. Caminar descalzos sobre el suelo (tierra, arena, pasto, agua o piedras) es suficiente y los efectos son inmediatos. En dos segundos ya se pueden empezar a percibir, aunque los mayores beneficios se obtienen a los 20 o 30 minutos. Dedica unos minutos de tu día a realizar alguna actividad en contacto con la tierra. Ya sea caminar, realizar ejercicios o simplemente descansar sobre la superficie del suelo. Así, comenzarás a disfrutar de sus beneficios.

Te proponemos la técnica Grounding 5-4-3-2-1. Esta técnica se centra en detenernos un momento y ser conscientes de dónde estamos parados y qué nos rodea. Nos ayuda a enfocarnos en el presente y a manejar nuestros pensamientos y emociones.

Técnica Grounding 5-4-3-2-1

Conéctate con la tierra. Descálzate y siente el contacto con la tierra -césped, piedras, arena, tierra, agua-. Concéntrate en tu respiración. Inhala por la nariz en 4 segundos y retén el aire 4 segundos. Exhala por la boca en 4 segundos y retén por 4 segundos. Toma respiraciones lentas, suaves y profundas.

Una vez que tengas mayor consciencia de cómo entra y sale el aire por tu cuerpo es momento de usar nuestros sentidos y pensar en 5-4-3-2-1:

  •  Observa tu alrededor e identifica CINCO objetos. No te detengas a elegir, simplemente observa y nómbralos.

  • Reconoce CUATRO cosas que puedas tocar y siente su textura. Puede ser un objeto cercano, el suelo donde estás parad@ o incluso la tela de tu ropa o tu pelo.

  • Identifica TRES sonidos. Cierra los ojos y presta atención a los sonidos que te rodean. ¿Escuchas el viento, tu respiración, vehículos que pasan, personas hablando?

  • Reconoce DOS cosas que puedas oler. Puede ser el aroma del lugar donde estás, tu perfume. Si se te dificulta realizar este paso, puedes recordar tus dos olores favoritos.

  • Identifica UNA cosa que puedas saborear. Puedes comer un snack para terminar este ejercicio con un delicioso sabor en la boca. En caso de no tener ningún alimento a mano, concéntrate en el sabor de tu boca. ¿Siente el sabor de la última comida?

Por Julieta Perez, Lic. en Psicología (UBA)

 

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Julieta Perez

Julieta Perez

Julieta es Licenciada En Psicología, especializada en Terapia Cognitiva Conductual + Sistémica y Mindfulness. Encuéntrala en Instagram @lic.juliperez

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